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martes, 20 de agosto de 2013

Madres e hijos que se van


Imagen cortesía de Freedigitalphotos.net

Hoy hace cinco años del accidente de Spanair en el que murieron mi amiga Mª Eugenia Nuñez y su hijo, Jorge.
Jorge tenía la edad de Rodrigo, dos años recién cumplidos. Justo dos miércoles antes estuvimos con ellos y mi hijo,  a pesar de ser tan pequeño recuerda ese día. Aunque no puedo contar por que estaban en Madrid de nuevo tras haber estado apenas hacía una semana o dos, si puedo deciros que era por algo maravilloso que se vió truncado por el accidente.

Aunque los tribunales españoles han cerrado el caso la Asociación de afectados por el vuelo JK5022 sigue luchando, como nos cuenta en este artículo la madre de Mª Eugenia.

Mª Eugenia también era mami sin pareja y aunque no era MSPE nos unían muchas cosas (casi todas) en nuestro día a día.

Y llegó el accidente de Santiago y me entero por casualidad de la muerte de Carla Olga garrido y su hijo.
Otra mami soltera que había rehecho su vida y se dirigía a Santiago junto con Jesús, su hijo de 13 años  a casarse. Mujer que ayudaba a las víctimas de violencia de género desde su Asociación "La mujer es una diosa" luchadora, un tesoro de los que da la vida.

Estas historias tocan nuestra vida y nuestro corazón, nos hacen imaginarnos en esa situación.

Recordamos dónde estábamos cuando nos enteramos, ¿verdad? Son momentos que se nos marcan para siempre...

Cuando hacía terapia para aguantar mis tres años de tratamientos, la pregunté a mi terapeuta si había algo peor que perder un hijo y me dijo que sí:

Perder a tu madre cuando eres pequeño

Yo tuve muchas veces esa sensación cuando Rodrigo era pequeñito, quizás suene muy fuerte, pero al principio, en mis divagaciones terroríficas (consecuencia del accidente de tráfico que viví hace 17 años y en el que murió mi amigo Mariajo) prefería que si yo moría, él lo hiciera también.

No podía imaginarlo sin su madre, o sea yo. Y os aseguro que para nada era una sensación egoísta (aunque quizás no lo veáis así) Era como un cachorro sin su madre, perdido en el mundo, por mucho que detrás nuestro hubiera una familia.

No sé en qué punto perdí esa sensación por que ya no la tengo y con los pequeños no la he tenido quizás por que está Rodrigo, y su adorado padrino, mi hermano, con el cual hay una estrechísima relación (vamos, que le adoran).

Un beso para vosotras.

3 comentarios:

Opiniones incorrectas dijo...

Qué duro, Eva...
Conocía la historia de Carla porque admiraba mucho su labor, pero la de María Eugenia es igual de injusta, además con un peque de esa edad, con toda la vida por delante.
Me acuerdo de que días después cogí un avión de Spanair y, cosas de la vida, fue uno de los mejores viajes que tuve.
No tengo palabras... la vida a veces es... es...

Rath dijo...

Hola Eva. Celebro haber encontrado por fin tu blog y esta entrada me ha sobrecogido el corazon porque soy madre y soy tambien hija. Antes de nacer mis hijos no tenia miedo de caer enferma pero ahora me da autentico pavor encontrarme mal y que las cosas fueran a peor y tener que dejar a mis dos angelitos sin su mama. Un abrazo.

Eva María Bernal dijo...

OPiniones, sí, l a vida es un ironía total...
Rath, yo intento no pensarlo mucho...mientras ellos van creciendo, tengo un seguro, voy ahorrando y confío en l ávida, no queda otra...luego llega y hace lo que quiere , eso sí...

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